International Theatre Institute ITI
World Organization for the Performing Arts


Día Mundial del Teatro, 27 de Marzo.

«Soy actor, conocido principalmente como actor de cine, pero mis raíces están profundamente arraigadas en el teatro. Fui miembro de The Wooster Group de 1977 a 2003, creando e interpretando piezas originales en The Performing Garage, en Nueva York y realizando giras por todo el mundo. También he trabajado con Richard Foreman, Robert Wilson y Romeo Castellucci. Actualmente soy el Director Artístico del Departamento de Teatro de La Biennale di Venezia. Este nombramiento, los acontecimientos mundiales y mi deseo de regresar al quehacer teatral han reforzado mi convicción en el poder positivo y único del teatro y su importancia.

En los humildes comienzos de mi etapa en The Wooster Group, la compañía con sede en Nueva York, solíamos recibir muy poco público en algunas de nuestras funciones. La regla era que, si había más intérpretes que espectadores, podíamos optar por cancelar. Pero nunca lo hicimos. Muchos de los miembros no estaban formados en artes escénicas, sino que provenían de distintas disciplinas que se reunían para hacer teatro; así que, “el espectáculo debe continuar” no era realmente nuestro lema. Sin embargo, sentíamos la obligación de mantener ese encuentro con el público.

Con frecuencia ensayábamos durante el día y por la noche presentábamos el material como trabajo en proceso. A veces dedicábamos años a una obra mientras nos sosteníamos con giras de producciones anteriores. Trabajar durante años en una pieza podía volverse tedioso para mí, y los ensayos me resultaban a veces extenuantes; pero esas presentaciones de trabajos en proceso siempre eran estimulantes, incluso cuando el público reducido fuera un indicador inequívoco del nivel de interés sobre lo que estábamos haciendo. Eso me hizo comprender que, sin importar cuán pocas personas hubiera, el público, como testigo, le daba al teatro su significado y vida.

Como dice el letrero en una sala de apuestas: “Hay que estar presente para ganar». La experiencia compartida en tiempo real de un acto de creación, que siempre es diferente aunque siga una pauta y diseño, sin duda es la fuerza más evidente del teatro. Social y políticamente, el teatro nunca ha sido tan importante y vital para la comprensión de nosotros mismos y del mundo.

El “elefante en la habitación” son las nuevas tecnologías y las redes sociales, que prometen conexión, pero aparentemente han fragmentado y aislado a las personas. Uso mi computadora a diario, aunque no tengo redes sociales; incluso he buscado mi nombre en internet como actor y también he consultado la inteligencia artificial para obtener información. Pero habría que estar ciego para no reconocer que el contacto humano corre el riesgo de ser reemplazado por relaciones con dispositivos. Aunque cierta tecnología puede ser útil, el problema de no saber quién está al otro lado del círculo de comunicación es profundo y contribuye a una crisis de verdad y realidad. Si bien el internet puede plantear preguntas, rara vez capta ese sentido de asombro que el teatro crea. Un asombro basado en la atención, el compromiso y una comunidad espontánea de quienes están presentes en un círculo de acción y respuesta.

Como actor y creador teatral, sigo creyendo en el poder del teatro. En un mundo que parece volverse cada vez más divisivo, controlador y violento, nuestro desafío como creadores teatrales es evitar que el teatro se corrompa reduciéndose únicamente a una empresa comercial dedicada al entretenimiento como distracción, o que se convierta en un mero preservador institucional de tradiciones. Más bien, debemos fomentar su fuerza para conectar pueblos, comunidades y culturas y, sobre todo, para cuestionar hacia dónde nos dirigimos…

El gran teatro consiste en desafiar nuestra manera de pensar y alentarnos a imaginar aquello a lo que aspiramos.

Somos animales sociales diseñados biológicamente para vincularnos con el mundo. Cada órgano sensorial es una puerta hacia el encuentro, y a través de ese encuentro logramos una definición más profunda de quiénes somos. A través de la narración, la estética, el lenguaje, el movimiento y la escenografía, el teatro, como forma de arte total, puede hacernos ver lo que fue, lo que es y lo que nuestro mundo podría ser«.

✴︎ WILLEM DAFOE

Actor, creador teatral

Willem Dafoe, Director Artístico del Departamento de Teatro de La Biennale di Venezia, fue uno de los miembros fundadores de The Wooster Group. Con sede en The Performing Garage, en Nueva York (1977–2004), desarrollaron un enfoque distintivo del teatro de vanguardia. Posteriormente colaboró con Bob Wilson, Marina Abramovic, Richard Foreman y Romeo Castellucci.

A principios de la década de 1980 comenzó a trabajar en el cine y desde entonces ha obtenido reconocimiento internacional por su versatilidad tanto en películas independientes como comerciales. Ha recibido cuatro nominaciones a los premios Óscar y fue galardonado con la Coppa Volpi al mejor actor en el Festival de Cine de Venecia en 2018. Su compromiso con el teatro sigue moldeando su visión artística y su práctica interpretativa.

William James «Willem» Dafoe (Appleton, Wisconsin, 22 de julio de 1955) es uno de los actores de mayor talento del cine contemporáneo. Famoso por sus interpretaciones de personajes complejos y atormentados, ha sido nominado cuatro veces a los Oscars.

Willem Dafoe es el único varón de seis hermanos. Su padre era cirujano y su madre, enfermera. Luego comentó que fueron, en realidad, sus cinco hermanas quienes le criaron, porque sus padres estaban muy atareados con su trabajo, y no tenían mucho tiempo para ocuparse de él.

Estudió teatro en la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, pero no llegó a completarlos, al unirse a un compañía independiente, Theatre X, y mudarse a Nueva York. Su primer papel para el cine fue en el western La puerta del cielo (1979), de Michael Cimino; no obstante, casi todas sus escenas fueron eliminadas en el montaje definitivo.

Comenzó a destacar con su actuación en la película de culto de Kathryn Bigelow The Loveless (1982) y como el villano de Calles de Fuego (1984) de Walter Hill. Dado su particular físico, no ha sido el único papel de antagonista para el que ha sido elegido: volvería a interpretar a un psicópata en Vivir y morir en Los Ángeles(1985), uno de los mejores policíacos de los ochenta.

En 1986, le llegó la fama gracias a su papel como el sargento Elías en Platoon de Oliver Stone, y su primera nominación a los Oscars. En 1988 estrenó dos de sus películas más icónicas, demostrando además su versatilidad: se convirtió en Jesucristo en La última tentación de Cristo de Scorsese y en un joven e idealista agente del FBI en Arde Mississippi.

En 1989, compartió protagonismo con Tom Cruise en Nacido el cuatro de julio. Su siguiente largometraje destacado fue Posibilidad de escape (1991), de Paul Schrader, en la que interpreta a un traficante de drogas que sufre una crisis de conciencia. En 1996, participó en el drama romántico El paciente inglés y en 1997 volvió a colaborar con Paul Schrader en Affliction. En el 2000, en una de sus grandes interpretaciones se transformó en el actor alemán Max Schreck, protagonista del Nosferatu de Mornau, en La sombra del vampiro. En 2001, sería el archivillano El duende verde en el Spiderman de San Raimi. En el 2005, rodó a órdenes de Lars von TrierManderlay, que luego lo elegiría para protagonizar su impactante Anticristo (2009).

Actor sumamente prolífico (a menudo rueda más de media docena de películas al año), entre sus últimas películas hay que señalar Nymphomaniac (2013), de nuevo con von TrierEl Gran Hotel Budapest (2014), el biopic del cineasta y escritor Pier Paolo Pasolini (2014)de Abel Ferrara, The Florida Project (2017) de Sean Barker y, por último, su interpretación del villano de Aquaman de James Wan en 2018. El mismo año, Dafoe interpretó a Vincent van Gogh en la película At Eternity’s Gate, por la que recibió la Copa Volpi al Mejor Actor en el Festival de Venecia.

En los últimos años, ha colaborado varias veces con Yorgos Lanthimos, en Pobres criaturas (2023) o Kind of Kindness (2024); y Robert Eggers, en The Northman (2022) y Nosferatu (2024)

Willem Dafoe es activista ecologista y vegetariano. Afirma que el secreto de su buena forma física es la práctica diaria del yoga.

Curiosidades sobre WIllem Dafoe

¿Quién es la pareja de Willem Dafoe?

Fue pareja de la directora Elizabeth Le Compte, con la que tiene un hijo, Jack. Está casado desde 2005 con la actriz italiana Giada Colagrande, a la que conoció en el rodaje de Life Acuatic.

¿Qué famoso incidente tuvo Willem Dafoe con un tiktoker?

A finales de enero de 2025, un tiktoker llamado Khan se encontró con Willem Dafoe en una calle de Nueva York sin reconocerlo. Atraído por su estilo, lo detuvo y le preguntó a qué se dedicaba. Dafoe respondió con naturalidad: “Soy actor”. El joven, sin saber que hablaba con una leyenda de Hollywood, continuó la entrevista preguntándole su nombre, qué amaba de su trabajo y cómo quería ser recordado. Dafoe, con humildad, simplemente dijo: «No doy consejos. Cada uno debe encontrar su propio camino. Solo disfrútalo». El video se volvió viral, generando sorpresa por el desconocimiento del tiktoker y admiración por la sencillez y humildad del actor.

¿Cuáles son las películas favoritas de Willem Dafoe?

En una entrevista, comentó que sus películas favoritas eran el clásico del cine fantástico japonés Onibaba (19644) de Kaneto Shindo y Barry Lyndon (1975) de Stanley Kubrick.